El feísmo en Galicia

Feísmo en la arquitectura

"La arquitectura es la expresión material de cómo late un pueblo, una cultura. Es casi un diagnostico a través del tiempo". Cesar Portela Femández-Jardón (Arquitecto).

Desde el punto de visto arquitectónico existen edificios que desentonan con el entorno, dentro de esa tipología de edificación (si, realmente y lamentablemente se trata de una tipología perfectamente diferenciada de las demás) existen dos clases de edificios que responden a ese modelo: aquellos que forman parte de la misma por su carencia de acabados exteriores ( ej.-aquellos que se terminan en ladrillo o bloque sin enfoscar ni pintar o con cubiertas de fibrocemento sin colocarles la teja), y aquellos otros que, aun estando perfectamente rematados en el exterior, ni sus formas, ni su composición ni el tratamiento dado a sus elementos de acabado exterior tienen un encaje razonable en una tipología. más o menos tradicional de la zona, destacando muchas veces, incluso, sobre el resto de edificios de su entorno.

Hay un deseo casi irrefrenable que utilizan los promotores en las construcciones de casas unifamiliares que pretenden que su edificio sea distinto a los de su alrededor, utilizando una amplia gama de materiales nuevos y que tenga un aire de "modernidad". Para ello, nada mejor que dotarlo de un volumen importante en altura, de una cubierta con una serie de buhardillones de lo mas rebuscados y rocambolescos y tratarlo exteriormente con gran profusión de elementos acompañados con carpinterías de aluminio o plástico con colores y despieces que parecen muchas veces muestras de lo que no debe hacerse. El resultado es de todos conocido y no merece muchos más comentarios. Ver

La influencia negativa de la emigración en el que, el estilo arquitectónico de algunas casas unifamiliares no se adaptan en absoluto al medio fisico donde se ubican, la gran mayoría destacan por su rica ornamentación y por las galerías, balcones, torres, columnas y otros elementos inspirados en la tierra que acogieron a sus dueños, que en algunos casos levantaron las casas con sus propias manos, sin planos.

Aunque algunas de estas edificaciones todavía hoy despiertan admiración, las mas, ni su tipología ni los materiales utilizados en el acabado de fachadas y cubiertas permiten que el inmueble guarde una armonía con el entorno en que se ubica. Ver

Otro ejemplo claro de feísmo resulta de las nuevas construcciones, de suntuosos y mezquinos rascacielos, al lado de las antiguas construcciones, dan lugar a horribles medianeras de variados tonos, unas pintadas en blanco, las más forradas con aluminio o planchas de fibrocemento ondulado, la mayoría descoloridas o con cemento y manchones de humedad las mas. Creando un impacto ambiental, jalonado en algunos casos con "cajones" o casetón de ascensor, vuelos compactos, amen de mansardas y buhardillas que rompen los tradicionales tejados rectos... etc. Ver

Esto mismo sucede cuando al pasar en coche por cualquier carretera en algunos de los pueblos o villas se observa que se entremezclan casas rurales con edificios de una, dos o tres plantas de principio y mediados de siglo. Eran distintos pero generalmente conservan cierta armonía, rota por nuevos edificios de cuatro o más plantas, situados aquí y allá, a ambos lados de la carretera y otros aislados dejando a la vista sus descomunales medianeras.

Cajones y depósitos de gas afean las cubiertas, mientras una normativa que prima el voladizo compacto frena la construcción de galerias y balcones. Ver

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