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Julia Navarro _...........................................................................................................................................................
Lo asegura una encuesta encargada por el BBVA: los universitarios españoles están contentos consigo mismos. Es más, están contentos con lo que les está tocando vivir, incluídos los padres. La verdad es que me alegro, me alegro por ellos, me alegro porque muchos de ellos son nuestros hijos, de manera que con ese grado de satisfacción que tienen supongo que tenemos algo que ver nosotros los padres. Estos jóvenes que tienen el privilegio de ir a la Universidad, se declaran mayoritariamente de izquierdas, descreídos, prácticos y tolerantes. Yo añadiría algo más, se nota una cierta ausencia de valores, de puntos de referencia.
Nuestros jóvenes vienen creciendo en el todo vale, en el no hay límites, en que el objetivo último del ser humano es ser feliz y pasarlo lo mejor posible. Son solidarios sí, muchos de ellos lo son, pero yo diría que son la excepción aunque parezca lo contrario. La encuesta deja a las claras que la promiscuidad no es ningún tabú para ellos. No sé, pero me parece que éstos jóvenes nuestros encuestados viven en una especie de Arcadia, y, como tal Arcadia, irreal. Verán yo creo que en los últimos años los padres no estamos siendo muy acertados, Hay una dejación en la responsabilidad de educar, hay niños que pasan más horas ante la televisión o los videojuegos que con su familia, y eso conlleva que muchos padres no tienen ni idea de lo que ven sus hijos. En nuestra sociedad hay un auge alarmante de violencia infantil y juvenil. Hay niños de ocho y nueve años que acosan y maltratan a otros más pequeños. Hay niños que torturan a sus compañeros de clase. Hay niños que llevan su violencia interna a extremos insospechados. Esa es también la otra cara de la moneda de nuestros jóvenes. Luego están los "otros" jóvenes, los que tienen que ganarse la vida y no van a la Universidad, a los que la televisión y la publicidad van embruteciendo dejándoles sin más referencias que qué y donde deben comprar para estar en la onda. A mi me parece que los jóvenes de hoy son bastante más manipulables de lo que deberían de ser, precisamente por esa falta de valores y de principios que no hemos sabido transmitirles. Además en los últimos años, la publicidad ha enaltecido la juventud de tal manera que el que ha cumplido treinta y cinco ya se le considera mayor. Y no solo eso, parece que solo en la juventud está la fuente de toda bondad, mientras que la experiencia y la madurez es un inconveniente. En definitiva la sociedad corteja a los jóvenes para que se avengan a ser mano de obra barata, les explotan pero diciéndoles que son imprescindibles. No digo que cualquier tiempo pasado fue mejor, porque no lo fue, pero si digo que a nuestros jóvenes les falta un norte. Solo hay que verles para darse cuenta que muchos han crecido a su manera.
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