ICONOGRAFÍA DESCRIPCIÓN SIGNIFICADO ♦  ADAPTACIONES DIFUSIÓN PAÍSES CONDENAS BIBLIOGRAFÍA BASE DE DATOS


 

DISTRIBUCIÓN REGIONAL

 

Aunque la división se ha hecho agrupando las obras por países, no he prestado atención estricta a las fronteras modernas ya que ello llevaría a desvirtuar el verdadero ámbito de procedencia de algunas de las obras. Así, por ejemplo, las procedentes de Alsacia aparecen incluidas en el apartado dedicado a los países germánicos y no en Francia, lo mismo que las suizas. En todo caso, en las fichas de la Base de Datos se especifica el lugar concreto de origen, la ubicación actual y el ámbito cultural al que pertenecen.

 

Italia

 Puede discutirse si Italia fue o no la cuna de la iconografía, y en mi Tesina de Licenciatura afirmaba que sí fue el lugar en el que ésta alcanzó su máximo desarrollo. Sin embargo, en mi catálogo actual la mayoría de los casos proceden de los países germánicos, aunque la influencia italiana es evidente en muchos ejemplares[1].

  En Italia el motivo del Niño aparece en fecha temprana (el primer ejemplo es el Lignum vitae de Pacino di Buonaguida pintado en los primeros años del siglo XIV[2]). Sin embargo, si exceptuamos el caso de Pietro Lorenzetti y el de Santa María in Trestevere, de cronología discutida[3], no vuelve a aparecer hasta la década de 1360. Después de Pacino, la siguiente obra con fecha conocida es la Anunciación de Lorenzo Veneciano (1371, cat. Nº 8) pero, de ser cierta la suposición de Testi[4], éste habría conocido el motivo a través de la obra de Guariento[5], cuya Anunciación (cat. Nº 4) habría que fechar hacia 1360, lo mismo que la sienesa atribuida a Bartolo di Fredi (cat. Nº 3). Una cronología similar cabe asignar a las Anunciaciones de Giovanni di Benedetto da Como en el Libro de Horas de Blanca de Saboya (cat. Nº 5 y Nº 6).

 Existe por tanto un lapso de 40 años entre las Anunciaciones de Pacino y Lorenzetti y las de Guariento, Bartolo di Fredi y Giovanni di Benedetto, demasiados para sostener una filiación directa. La obra de Pacino no tuvo continuidad en Florencia hasta principios del siglo XV (Anunciaciones de Giovanni dal Ponte (cat. Nº 15, Nº 16 y Nº 17). En el Treccento, el motivo, todavía poco frecuente, aparece sobre todo en obras norteñas, venecianas o saboyanas y no será hasta el Quatroccento cuando la iconografía se extienda por toda Italia implantándose en medios populares.

 Por otra parte, en las primeras Anunciaciones de la Italia del Norte, como en las bohemias, predomina el tipo en el que Dios Padre sostiene al Niño entre sus brazos, frente al de Pacino, luego más popular, en el que desciende del cielo "nadando" entre rayos de luz, lo que supone un motivo más para dudar de la filiación florentina de las Anunciaciones norteñas.

 

Países Germánicos

 Fuera de Italia, es Bohemia la zona en la que primero aparece el motivo del Niño, en fechas además ligeramente más tempranas que las de los ejemplos conservados de la Italia del Norte, en los que, sin embargo, parece que los artistas bohemios debieron inspirarse. El motivo aparece en Bohemia hacia 1355 en el campo de la miniatura, en obras como el Schlackenwerter Kodex (cat. Nº 37) o el Liber Viaticus de Johan von Neumarkt (cat. Nº 38) que presentan evidentes influencias italianas. Hay que suponer por tanto la existencia de algunos ejemplares italianos perdidos con una cronología en torno a 1345-50, ya que el italianismo de estas primeras Anunciaciones con Niño bohemias invita a dudar de la posibilidad de una invención independiente partiendo de prototipos locales en los que el Niño aparecía por transparencia sobre el pecho de María (Biblia del Museo de Budapest, cat. Nº 36).

 Hay sin embargo un elemento de la iconografía de probable origen bohemio: la cruz, ausente en los primeros ejemplos italianos, que aparece por primera vez en el Antifonario del convento de Vorau hacia 1360[6].

 Veinte años después de su aparición en Bohemia, la iconografía se introduce en Alemania, donde llegaría a hacerse muy popular. Su introductor fue probablemente el maestro Bertram (Retablo de Grabow[7]) cuyo taller adoptó el motivo del Niño con entusiasmo, utilizándolo en al menos cuatro de sus populares altares pintados realizados a finales del siglo XIV[8]. A lo largo del siglo siguiente la nueva imagen se extiende por el resto de los países germánicos. La encontramos por toda Alemania, en Austria, en el Tirol norte y sur (15 casos), en la Suiza germana[9] y en Alsacia[10], en obras de todo tipo pero frecuentemente de carácter popular, perviviendo durante el primer tercio del siglo XVI.

 Sumando todas las áreas de cultura alemana, son 172 los casos que he podido catalogar con lo que los países germánicos se convierten en el área de mayor difusión de la iconografía.

 

Penísula Ibérica

 En la península, el motivo aparece tempranamente en los países de la corona de Aragón en ambientes de clara influencia italiana, extendiéndose más tarde por Castilla, Andalucía y Galicia. La primera Anunciación hispana en la que aparece el motivo del Niño[11] (la de Jaume Serra en el retablo del convento del Santo Sepulcro de Zaragoza) ofrece una cronología muy temprana (1361), aunque se trata de un tipo especial, quizá independiente de los modelos italianos, ya que el Niño no aparece completo, sino sólo su rostro, como un pequeño sol rodeado de rayos de luz (cat. Nº 70). Hay que esperar hasta finales del siglo para volver a encontrar la iconografía, ahora ya plenamente desarrollada, que reaparece simultáneamente en Cataluña (Pere Serra[12]), en Mallorca (Maestro del Obispo Galiana[13] y en Valencia (Maestro de Bonifacio Ferrer[14]), siempre en obras de clara influencia italiana[15].

 Pocos años más tarde el motivo aparece en Castilla, de nuevo en una obra italianizante, relacionada con Starnina[16]. Sin embargo en el área castellana la mayoría de los ejemplos posteriores, ya de bien entrado el siglo XV, pertenecen a la corriente hispanoflamenca que apunta hacia Holanda como una segunda vía de entrada del motivo en la península. Influencias norteñas se detectan también en el único ejemplo andaluz que he podido localizar[17], y en varios de los cuatro ejemplos gallegos.

Aunque en la mayoría de los trabajos dedicados al estudio del motivo, obra de autores alemanes, ingleses e italianos, apenas se citan ejemplos peninsulares, en España la iconografía gozó de una notable popularidad perviviendo hasta finales del siglo XVI. En total son 38 las Anunciaciones peninsulares en las que aparece el motivo del Niño, la mayoría del siglo XV.

También en Portugal fue conocida la iconografía. En mi Tesina solo citaba un ejemplar portugués, probablemente una obra de importación[18], pero posteriormente he tenido conocimiento de otros casos, tanto importados como producidos en el país, alguno de ellos con cronologías muy avanzadas que llegan hasta la segunda mitad del siglo XVIII. Descontando obras importadas y un caso dudoso, restan cuatro obras producidas en Portugal, la más antigua datada hacia 1525[19].

 

 

Países Bajos

 Si exceptuamos la tapa de evangeliario del museo de Berlín (cat. Nº 92), cuyo origen es dudoso y, en todo caso, habría que considerar como un precedente sin solución de continuidad, el primer ejemplo de la iconografía aparece en los Países Bajos hacia 1400, una fecha relativamente tardía en comparación con la de las primeras obras italianas, germánicas o españolas. Los primeros ejemplos son obras de las provincias del norte[20], relacionadas con el arte alemán desde donde el motivo debió de llegar a Flandes. Parece, sin embargo, que no tuvo el mismo éxito que en otros lugares (poco más de una veintena de casos) y a pesar de su utilización por el maestro de Flemalle[21], tan influyente en otros aspectos, ninguno de los artistas de primera fila posteriores lo adoptó[22].

 

Francia

 El caso francés es uno de los más complicados a la hora de establecer el origen, la procedencia y la cronología de aparición del motivo. Para Heimann, Francia sería la cuna de la iconografía, cuyo origen cree encontrar en las Biblias Moralizadas del siglo XIII. Sin embargo, en la Francia del norte, donde fueron iluminadas las Biblias, el motivo del Niño no vuelve a aparecer en la Anunciación hasta el segundo cuarto del siglo XV, y su procedencia es, según todos los indicios, flamenca.

 Contribuye a complicar el panorama la existencia de una obra (Nº 104 Anunciación Sachs) cuya cronología (ca. 1390) y la polémica sobre su procedencia dificultan la labor de trazar el cuadro de difusión del motivo. Generalmente se le atribuye a la italianizante escuela de Avignon lo que obliga a admitir una doble vía de penetración de la iconografía: procedencia flamenco-germana en las obras del norte e italiana en las de la escuela del Midi[24]. Sin embargo, no falta quien haya atribuido la Anunciación Sachs a la escuela de París[25] e incluso quien, como Panofsky, dude del origen francés de la pieza, basándose precisamente en la presencia del Niño, desconocido en Francia en esos momentos[26].

 Los ejemplos conservados en Francia no son muy abundantes (29 casos descontando los alsacianos, la mayoría del siglo XV). La primera obra de segura procedencia francesa en la que aparece el motivo es la Anunciación del Ms. 157 de la Biblioteca Morgan (cat. Nº 105), datado hacia 1430, que aúna influencias flamencas, italianas y locales en la línea del maestro de las horas de Boucciaut. Casi simultáneamente (ca. 1435) el motivo aparece en el Sur, en obras como la Anunciación avignonesa atribuida a Jacques Yverni, hoy en la National Gallery de Dublín (cat. Nº 108).

 

Inglaterra

  Las Anunciaciones con Niño inglesas presentan particularidades que las independizan del resto de las del continente. En primer lugar sorprende lo tardío de su aparición -no hay ejemplos anteriores a 1430- y el hecho de que buena parte de los casos sean retablos de alabastro atribuibles al taller de Nottingham (ocho de los diez y ocho ejemplares catalogados). En casi todos ellos el Niño es de notables dimensiones y suele aparecer con los pies rozando la boca del Padre y la cabeza o las manos tocando la cabeza de María, resaltando que no se trata del embrión de Cristo sino del Logos, del Verbo divino.

 Por otra parte, Inglaterra es el único lugar en el que puede suponerse razonablemente un origen independiente de los modelos italianos o bohemios. La existencia de un testimonio concluyente de que en las representaciones de los Misterios ingleses se utilizaban imágenes descendentes del Niño y de la Paloma, y la conocida inspiración de los alabastros ingleses en el teatro, autorizan a pensar en un origen teatral para la iconografía, o, al menos, en una influencia de las representaciones teatrales en la configuración del modelo inglés de Anunciación con Niño.

Una variante inglesa, aunque con algún paralelo en el continente, es la de las Anunciaciones en las que el Niño no aparece en descenso sino crucificado en los lirios del jarrón que adorna la estancia de María (Misericordia de Tong, vidrieras de Long Melford y Oxford y panel de alabastro del Victoria & Albert Museum; catálogo números 197,198, 224 y  226).

 

Otros países

  En otros países del norte y el este de Europa el motivo del Niño fue también conocido, en la mayor parte de los casos en áreas de influencia germánica. Lo encontramos en Polonia, tanto en zonas antiguamente alemanas como en las estrictamente polacas, y con cronologías avanzadas que llegan hasta el siglo XVIII (Frescos de la iglesia de Łącznik y de la iglesia de los jesuitas de Brzeg, cat. Nº 349 y 350). Aparece también en Dinamarca (Fresco de la iglesia de Søndersø, nº 276) y en Suecia (Iglesia de San Pedro de Ystad nº 274), en Eslovaquia (Kraskovo, nº 67; Liptovsky Ondrej, nº 68; Spišská Kapitula, nº 342) y en Hungría (Kocelovce, hoy Eslovaquia; Gorjani, hoy Ucrania Malincrav, hoy Rumanía…).  Hay también casos en Eslovenia (Hrastovlje y Žirovnica, nº 169 y 170) y Croacia (Beram).


 

[1] 84 casos italianos recoge mi catálogo en la actualidad

[2] Es un caso bastante atípico (vid. cat. Nº 1). La fecha exacta está sujeta a controversia; Robb lo data hacia 1310, Schiller hacia 1320, y Guldan en 1306.

[3] Véase catálogo nº 2 y 32.

[4] TESTI (1909), pp. 214 y 223.

[5] Guariento di Arpo tuvo probablemente una formación florentina (su obra aparece influida por Giotto). Está documentada su actividad en Padua (1338-65) y luego en Venecia donde se le relaciona con Lorenzo Veneziano. Robb, siguiendo a Testi, le atribuye el papel de nexo entre las Anunciaciones florentinas y las véneto-saboyanas.

[6] Cat. Nº 40. Sobre el origen y significado de la cruz véase el apartado dedicado al significado y simbolismo.

[7] ca. 1379, cat. Nº 42. La obra es de un indigenismo evidente pero no cabe dudar de la influencia del llamado "segundo estilo bohemio".

[8] Véase cat. Nº 43, Nº 46, Nº 47 y Nº 48.

[9] Catálogo números 27, 58 y 380.

[10] Catálogo números 68, 131, 261, 270 y 324.

[11] Exceptuando, naturalmente, los precedentes citados más arriba, cuyo carácter es distinto.

[12] Cat. Nº 72 Anunciación de la Galería Brera.

[13] Cat. Nº 81 Retablo de la Anunciación y los Santos Juanes.

[14] Cat. Nº 78 Retablo de Bonifacio Ferrer.

[15] El italianismo del taller de los Serra es bien conocido lo mismo que el del Maestro del Obispo Galiana, evidentemente relacionado con ellos. En cuanto al Maestro de Bonifacio Ferrer, es probablemente un italiano e incluso se le ha identificado con Starnina (Pitarch).

[16] Cat. Nº 84 Capilla de San Blas de la Catedral de Toledo. Se trata de un caso dudoso porque el “Niño” aparece solo como una cabeza en las enjuta de la doble arcada que enmarca la escena y podría ser tan solo un motivo decorativo.

[17] Cat. Nº 89 Anunciación del Museo de Bellas Artes de Sevilla (Alejo Fernández).

[18] Véase cat. Nº 95 Lámina de bronce de Leça do Balio.

[19] Cat. Nº 301, 304, 305 y 306. En la actualidad trabaja sobre estos ejemplares el profesor D. Antonio-José d’Almeida.

[20] Cat. Nº 94 Altar Brenken.

[21] Cat. Nº 96 Retablo de Mérode.

[22] En general, los artistas flamencos prefirieron el motivo del “curtain-sack” como metáfora de la Encarnación (véase KOSLOW (1986).

[24] Ambas influencias se entrecruzan en obras como la Anunciación de Aix (cat. Nº 109) o la de Lanslevillard (cat. Nº 112).

[25] STERLING (1941), p. 5 y (1987-90), vol. I p. 15.

[26] "The Parisien, even French, origin of the painting, which is hardly later than 1400, is all the more doubtful as the motif of the Christ Child bodily descending from Heaven was, at this time, as foreing to French art as it was popular in Italy and the Germanic countries". (PANOFSKY (1953), p. 392). Ed. castellana (1998) cap. III, nota 39, p. 449

 

 

 

 

 

 

Lorenzo Veneciano (c. 1371)

 

 

 

 

Retablo de Grabow (1379-83)

 

 

 

 

 

 

Jaume Serra, 1361

Retablo del Convento del Santo Sepulcro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Retablo de Merode (detalle)

 

Anunciación Sachs 1390-1400 (c.)

 

 

 

Vidriera de la Iglesia de Saint Peter

Mancroft, Norwich (c. 1450)