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DISTRIBUCIÓN REGIONAL
Aunque la división se ha hecho agrupando las obras por
países, no he prestado atención estricta a las fronteras
modernas ya que ello llevaría a desvirtuar el verdadero
ámbito de procedencia de algunas de las obras. Así, por
ejemplo, las procedentes de Alsacia aparecen incluidas en el
apartado dedicado a los países germánicos y no en Francia, lo mismo que
las suizas. En todo caso, en las fichas de
la Base de Datos se especifica el lugar concreto de origen, la ubicación
actual y el ámbito cultural al que pertenecen.
Puede discutirse si Italia fue o no la cuna de la
iconografía, y en mi Tesina de Licenciatura afirmaba que sí
fue el lugar en el que ésta alcanzó su máximo desarrollo.
Sin embargo, en mi catálogo actual la mayoría de los casos
proceden de los países germánicos, aunque la influencia
italiana es evidente en muchos ejemplares.
En Italia el motivo del Niño aparece en fecha temprana (el
primer ejemplo es el Lignum vitae de Pacino di
Buonaguida pintado en los primeros años del siglo XIV).
Sin embargo, si exceptuamos el caso de Pietro Lorenzetti y
el de Santa María in Trestevere, de cronología discutida,
no vuelve a aparecer hasta la década de 1360. Después de
Pacino, la siguiente obra con fecha conocida es la
Anunciación de Lorenzo Veneciano (1371, cat. Nº 8) pero, de
ser cierta la suposición de Testi,
éste habría conocido el motivo a través de la obra de
Guariento,
cuya Anunciación (cat. Nº 4) habría que fechar hacia 1360,
lo mismo que la sienesa atribuida a Bartolo di Fredi (cat.
Nº 3). Una cronología similar cabe asignar a las
Anunciaciones de Giovanni di Benedetto da Como en el Libro
de Horas de Blanca de Saboya (cat. Nº 5 y Nº 6).
Existe por tanto un lapso de 40 años entre las
Anunciaciones de Pacino y Lorenzetti y las de Guariento,
Bartolo di Fredi y Giovanni di Benedetto, demasiados para
sostener una filiación directa. La obra de Pacino no tuvo
continuidad en Florencia hasta principios del siglo XV
(Anunciaciones de Giovanni dal Ponte (cat. Nº 15, Nº 16 y Nº
17). En el Treccento, el motivo, todavía poco
frecuente, aparece sobre todo en obras norteñas, venecianas
o saboyanas y no será hasta el Quatroccento cuando la
iconografía se extienda por toda Italia implantándose en
medios populares.
Por otra parte, en las primeras Anunciaciones de la Italia
del Norte, como en las bohemias, predomina el tipo en el que
Dios Padre sostiene al Niño entre sus brazos, frente al de
Pacino, luego más popular, en el que desciende del cielo
"nadando" entre rayos de luz, lo que supone un motivo más
para dudar de la filiación florentina de las Anunciaciones
norteñas.
Fuera de Italia, es Bohemia la zona en la que primero
aparece el motivo del Niño, en fechas además ligeramente más
tempranas que las de los ejemplos conservados de la Italia
del Norte, en los que, sin embargo, parece que los artistas
bohemios debieron inspirarse. El motivo aparece en Bohemia
hacia 1355 en el campo de la miniatura, en obras como el
Schlackenwerter Kodex (cat. Nº 37) o el Liber
Viaticus de Johan von Neumarkt (cat. Nº 38) que
presentan evidentes influencias italianas. Hay que suponer
por tanto la existencia de algunos ejemplares italianos
perdidos con una cronología en torno a 1345-50, ya que el
italianismo de estas primeras Anunciaciones con Niño
bohemias invita a dudar de la posibilidad de una invención
independiente partiendo de prototipos locales en los que el
Niño aparecía por transparencia sobre el pecho de María
(Biblia del Museo de Budapest, cat. Nº 36).
Hay sin embargo un elemento de la iconografía de probable
origen bohemio: la cruz, ausente en los primeros ejemplos
italianos, que aparece por primera vez en el Antifonario del
convento de Vorau hacia 1360.
Veinte años después de su aparición en Bohemia, la
iconografía se introduce en Alemania, donde llegaría a
hacerse muy popular. Su introductor fue probablemente el
maestro Bertram (Retablo de Grabow)
cuyo taller adoptó el motivo del Niño con entusiasmo,
utilizándolo en al menos cuatro de sus populares altares
pintados realizados a finales del siglo XIV.
A lo largo del siglo siguiente la nueva imagen se extiende
por el resto de los países germánicos. La encontramos por
toda Alemania, en Austria, en el Tirol norte y sur (15
casos), en la Suiza germana
y en Alsacia,
en obras de todo tipo pero frecuentemente de carácter
popular, perviviendo durante el primer tercio del siglo XVI.
Sumando todas las áreas de cultura alemana, son 172 los
casos que he podido catalogar con lo que los países
germánicos se convierten en el área de mayor difusión de la
iconografía.
En la península, el motivo aparece tempranamente en los
países de la corona de Aragón en ambientes de clara
influencia italiana, extendiéndose más tarde por Castilla,
Andalucía y Galicia. La primera Anunciación hispana en la
que aparece el motivo del Niño
(la de Jaume Serra en el retablo del convento del Santo
Sepulcro de Zaragoza) ofrece una cronología muy temprana
(1361), aunque se trata de un tipo especial, quizá
independiente de los modelos italianos, ya que el Niño no
aparece completo, sino sólo su rostro, como un pequeño sol
rodeado de rayos de luz (cat. Nº 70). Hay que esperar hasta
finales del siglo para volver a encontrar la iconografía,
ahora ya plenamente desarrollada, que reaparece
simultáneamente en Cataluña (Pere Serra),
en Mallorca (Maestro del Obispo Galiana
y en Valencia (Maestro de Bonifacio Ferrer),
siempre en obras de clara influencia italiana.
Pocos años más tarde el motivo aparece en Castilla, de
nuevo en una obra italianizante, relacionada con Starnina.
Sin embargo en el área castellana la mayoría de los ejemplos
posteriores, ya de bien entrado el siglo XV, pertenecen a la
corriente hispanoflamenca que apunta hacia Holanda como una
segunda vía de entrada del motivo en la península.
Influencias norteñas se detectan también en el único ejemplo
andaluz que he podido localizar,
y en varios de los cuatro ejemplos gallegos.
Aunque en la mayoría de los trabajos dedicados al estudio
del motivo, obra de autores alemanes, ingleses e italianos,
apenas se citan ejemplos peninsulares, en España la
iconografía gozó de una notable popularidad perviviendo
hasta finales del siglo XVI. En total son 38 las
Anunciaciones peninsulares en las que aparece el motivo del
Niño, la mayoría del siglo XV.
También en Portugal fue conocida la iconografía. En mi
Tesina solo citaba un ejemplar portugués, probablemente una
obra de importación,
pero posteriormente he tenido conocimiento de otros casos,
tanto importados como producidos en el país, alguno de ellos
con cronologías muy avanzadas que llegan hasta la segunda
mitad del siglo XVIII. Descontando obras importadas y un
caso dudoso, restan cuatro obras producidas en Portugal, la
más antigua datada hacia 1525.
Si exceptuamos la tapa de evangeliario del museo de Berlín
(cat. Nº 92), cuyo origen es dudoso y, en todo caso, habría
que considerar como un precedente sin solución de
continuidad, el primer ejemplo de la iconografía aparece en
los Países Bajos hacia 1400, una fecha relativamente tardía
en comparación con la de las primeras obras italianas,
germánicas o españolas. Los primeros ejemplos son obras de
las provincias del norte,
relacionadas con el arte alemán desde donde el motivo debió
de llegar a Flandes. Parece, sin embargo, que no tuvo el
mismo éxito que en otros lugares (poco más de una veintena
de casos) y a pesar de su utilización por el maestro de
Flemalle,
tan influyente en otros aspectos, ninguno de los artistas de
primera fila posteriores lo adoptó.
El caso francés es uno de los más complicados a la hora de
establecer el origen, la procedencia y la cronología de
aparición del motivo. Para Heimann, Francia sería la cuna de
la iconografía, cuyo origen cree encontrar en las Biblias
Moralizadas del siglo XIII.
Sin embargo, en la Francia del norte, donde fueron
iluminadas las Biblias, el motivo del Niño no vuelve
a aparecer en la Anunciación hasta el segundo cuarto del
siglo XV, y su procedencia es, según todos los indicios,
flamenca.
Contribuye a complicar el panorama la existencia de una
obra (Nº 104 Anunciación Sachs) cuya cronología (ca. 1390) y
la polémica sobre su procedencia dificultan la labor de
trazar el cuadro de difusión del motivo. Generalmente se le
atribuye a la italianizante escuela de Avignon lo que obliga
a admitir una doble vía de penetración de la iconografía:
procedencia flamenco-germana en las obras del norte e
italiana en las de la escuela del Midi.
Sin embargo, no falta quien haya atribuido la Anunciación
Sachs a la escuela de París
e incluso quien, como Panofsky, dude del origen francés de
la pieza, basándose precisamente en la presencia del Niño,
desconocido en Francia en esos momentos.
Los ejemplos conservados en Francia no son muy abundantes
(29 casos descontando los alsacianos, la mayoría del siglo
XV). La primera obra de segura procedencia francesa en la
que aparece el motivo es la Anunciación del Ms. 157 de la
Biblioteca Morgan (cat. Nº 105), datado hacia 1430, que aúna
influencias flamencas, italianas y locales en la línea del
maestro de las horas de Boucciaut. Casi simultáneamente (ca.
1435) el motivo aparece en el Sur, en obras como la
Anunciación avignonesa atribuida a Jacques Yverni, hoy en la
National Gallery de Dublín (cat. Nº 108).
Las
Anunciaciones con Niño inglesas presentan particularidades
que las independizan del resto de las del continente. En
primer lugar sorprende lo tardío de su aparición -no hay
ejemplos anteriores a 1430- y el hecho de que buena parte de
los casos sean retablos de alabastro atribuibles al taller
de Nottingham (ocho de los diez y ocho ejemplares
catalogados). En casi todos ellos el Niño es de notables
dimensiones y suele aparecer con los pies rozando la boca
del Padre y la cabeza o las manos tocando la cabeza de
María, resaltando que no se trata del embrión de Cristo sino
del Logos, del Verbo divino.
Por otra parte, Inglaterra es el único lugar en el que
puede suponerse razonablemente un origen independiente de
los modelos italianos o bohemios. La existencia de un
testimonio concluyente de que en las representaciones de los
Misterios ingleses se utilizaban imágenes
descendentes del Niño y de la Paloma, y la conocida
inspiración de los alabastros ingleses en el teatro,
autorizan a pensar en un origen teatral para la iconografía,
o, al menos, en una influencia de las representaciones
teatrales en la configuración del modelo inglés de
Anunciación con Niño.
Una variante inglesa, aunque con algún paralelo en el
continente, es la de las Anunciaciones en las que el Niño no
aparece en descenso sino crucificado en los lirios del
jarrón que adorna la estancia de María (Misericordia de Tong,
vidrieras de Long Melford y Oxford y panel de alabastro del
Victoria & Albert Museum; catálogo números 197,198, 224 y
226).
Otros países
En otros países del norte y el este de Europa el motivo del
Niño fue también conocido, en la mayor parte de los casos en
áreas de influencia germánica. Lo encontramos en Polonia,
tanto en zonas antiguamente alemanas como en las
estrictamente polacas, y con
cronologías avanzadas que llegan hasta el siglo XVIII
(Frescos de la iglesia de Łącznik y de la iglesia de los
jesuitas de Brzeg, cat. Nº 349 y 350). Aparece también en
Dinamarca (Fresco de la iglesia de Søndersø, nº 276) y en
Suecia (Iglesia de San Pedro de Ystad nº 274), en Eslovaquia
(Kraskovo, nº 67; Liptovsky Ondrej, nº 68; Spišská Kapitula,
nº 342) y en Hungría (Kocelovce, hoy Eslovaquia; Gorjani,
hoy Ucrania Malincrav, hoy Rumanía…). Hay también casos en
Eslovenia (Hrastovlje y Žirovnica, nº 169 y 170) y
Croacia (Beram).
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Lorenzo Veneciano (c. 1371)

Retablo de Grabow (1379-83)

Jaume Serra, 1361
Retablo del
Convento del Santo Sepulcro

Retablo de Merode (detalle)

Anunciación Sachs 1390-1400 (c.)

Vidriera de la
Iglesia de Saint Peter
Mancroft, Norwich
(c. 1450) |