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Otras villas
gallegas
Además de los lugares a los
que he dedicado un apartado específico, escogidos por su antigüedad o
por las peculiaridades de su procesión, tenemos noticias de la
celebración del Corpus desde el siglo XVI en otras muchas ciudades y
villas de Galicia como Noia, Muros, Tui, Baiona, Viveiro, Mondoñedo,
Pobra do Caramiñal, Arzúa, Melide, Ribadeo, Cambados, etc.
En Baiona hay noticias desde
1595 y consta la existencia en el XVII de una Cofradía do Corpo Santo
del gremio de mareantes que tenía, entre otros privilegios, el de
realizar en primer lugar su danza de espadas al llegar la procesión a la
Plaza Vieja, antecediendo al resto de los gremios que también acudían
con la Coca y sus danzas de arcos, cintas y penlas, a cargo estas
últimas de las panaderas.
En Viveiro sabemos que
también hubo procesión por Consistorios de los años 1572 y 1574 y por un
acuerdo de 1613 entre los gremios de sastres y pescadores para alternar
el orden de sus danzas cada año. Salía el cortejo de Santa Mª del Campo
y participaban los franciscanos y dominicos de la villa así como los
cuatro gremios con sus imágenes, danzas, hachas de cera etc.
En Ribadeo consta que los
gremios de mareantes y de sastres realizaban “danzas a la morisca”
acompañados por los inevitables gaiteros (el más antiguo documentado es
Bartolo da Acea en 1570) e incluso por músicos extranjeros como los
trompeteros flamencos que actuaron en 1624 con gran éxito. Al paso de la
procesión disparaban salvas las baterías de la Atalaya y fueron
habituales las corridas de toros que organizaba el Ayuntamiento en la
Plaza Mayor, escenario en el que tenían así mismo lugar las
representaciones de comedias y autos a cargo compañías profesionales
(Gaspar de Villafuertes y Gregorio Sanjurjo en 1582 y Vicente Osorio en
1620).
En Noia es conocida la
importancia de las organizaciones gremiales en la Edad Media y hay datos
de la existencia de cofradías desde el siglo XV. En 1570 la cofradía del
Sacramento encargó un paño y palio de brocado para “encima de las
andas del Santísimo Sacramento”, y en 1571 la cofradía de San
Nicolás contrata de por vida a Juan Rivas do Mar, gaiteiro, para tocar
en el Corpus Christi y San Nicolás y sus vísperas, en 1579 a Juan de
Requerei para acompañarlo y en 1585 a Jácome Vidal como tamborilero.
Tenemos también noticias tardías de la presencia de danzas de penlas
en la procesión.
Para Tui hay
noticias de la celebración del Corpus desde 1482 (Sínodo de Diego de
Muros), documentación sobre la procesión desde 1522 y noticias sobre una Coca en 1748 que Santa
Margarita llevaba encadenada y que pervivió hasta 1780, (se conservan
anotaciones de pagos municipales de 176 reales por el armazón de madera,
la tela y el pintado).
En Mondoñedo el Corpus se
celebraba al menos desde finales del siglo XV. A principios del XVI el
obispo Diego de Soto ordenó las cofradías y procesión y las
Constituciones del opispado mindoniense de 1586 (D. Isidro Caja de La
Xara) establecen que las parroquias de aldeas y pueblos pequeños
cercanos a villas de importancia, concurran al Corpus en la villa
principal (se mencionan Ribadeo, Viveiro, Ferrol, Neda...) “llevando
cada Iglesia su cruz, y procurando que haya algunas danzas, y algun
regocijo honesto y santo, celebren las dichas festividades”, lo que
supone que a finales del XVI el Corpus se celebraba en todas las villas
grandes del obispado.
En Pobra do Caramiñal hay
contratos de gaiteros desde 1579 y se conserva una disposición de 1581
en la que se ordena el protocolo de la procesión que salía del crucero
de la villa.
En Cambados, la procesión salía en el
siglo XVI ya que en el testamento de Juan Sarmiento de Valladares (1579)
consta el legado a uno de sus familiares de una cadena de oro de tres
kilos, una esmeralda y un anillo, con la obligación de prestar las joyas
"para aderezar la custodia el día del Corpus". La custodia
era llevada en andas de madera que fueron pintadas a comienzos del siglo
XVII con cargo a los presupuestos de la cofradía de San Juan Bautista
(zapateros). La leyenda popular habla de la rotura de la custodia
en la procesión por una billarda salida del convento franciscano de la
villa.
El Corpus melidense está
documentado desde 1522 y hay datos de representaciones teatrales que
unidos a los de Ribadeo demuestran que las compañías trashumantes que
recorrían Galicia contratadas por los Ayuntamientos de las ciudades
grandes y los cabildos catedralicios actuaron también, al menos
ocasionalmente, en las villas pequeñas que encontraban en el camino. |

Gigantones en
el Corpus de Baiona
(foto de los años 40 publicada por Armesto Faginas). |