LOS BARRIOS
DE
LUNA
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LOS BARRIOS DE LUNA,
LEÓN (ESPAÑA)
LOS BARRIOS DE LUNA,
LEON (ESPANA)
LOS BARRIOS DE LUNA EN EL SIGLO XX Y XXI:

Hasta la construcción del embalse, Los Barrios de Luna era un típico pueblo de la Montaña Occidental leonesa, dedicado a una agricultura y ganadería de subsistencia.

 

1 - EL ENTORNO FÍSICO TENÍA SU ENCANTO Y SUS PECULIARIDADES:

- La Peña del Castillo, que hablaba a los habitantes del valle de sus orígenes, era su orgullo y su horizonte vital - junto con El Cuerno Luna y El Cornillo, La Champa, La Tijera, El Valle de Irede, La Vega o El Punteo.

- El río Luna casi siempre unía las dos mitades del pueblo con el "puente mantible", una institución y monumento digno de recuerdo: Cuando se caía el puente, arrastrado por una crecida del río - en invierno - paralizaba gran parte del trabajo y de la convivencia.



Fotografía de Los Barrios de Luna, hacia 1930.


En la foto se ve el famoso "Puente Mantible".

 

- La reconstrucción del puente mediante el trabajo en "hacenderas" era una de las ocasiones en que muchos vecinos lucían sus habilidades de constructores consumados y de diestros carpinteros. Si no había una emergencia este quehacer se reservaba para el tiempo caluroso:

a - Debían hacer las 10 ó 12 mesas (de unos 4 ms. de largas, con un ancho rectangular de unos 45 X 30 cms). Todo el material empleado eran troncos de roble, o fresno, cuidadosamente escogidos, y, en la trama de la parte superior usaban también el chopo. Esas mesas se ensamblaban a fuertes patas de más de tres metros. Todo ello, una vez machiembrado y clavado, se levantaba con cuerdas, hasta colocarlo en su sitio - perfilándolo una y otra vez, desde un lado y otro, en medio de la espectación e indicaciones de todos...

b - Una vez levantadas esas grandes estructuras (de mesas con sus dos patas), más altas que dos hombres - especialmente era altas en el centro del puente - se iban uniendo con las traviesas, vigas de más de cinco metros.

c - Aún quedaba una labor de consolidar y rematar el conjunto: Se recubría todo con retamas ("escobas"), y grandes trozos de cesped ("tapines"). Sobre todo ello se vertía tierra, más o menos arcillosa.

d - Era peculiar el aspecto que, con el paso de los carros cargados, de la gente y del tiempo, iba tomando el otrora bien perfilado y hermoso puente. A veces parecía que intentaba acercarse sediento al agua, doblándose y retorciéndose a un lado y otro, como perro cansado y jadeante.

 

 

2 - TAMBIÉN ERAN ESPECIALES LAS VIVENCIAS HUMANAS EN EL PUEBLO:

La vida era dura por el trabajo, que siempre se hacía pesado, monótono y escasamente rentable. Sólo lo compensaba el amor a la familia y el, muchas veces soñado, futuro mejor.

Pero también aquí el trabajo y sufrimiento eran vencidos, una y otra vez, por la alegría espontánea de los niños, de los jóvenes y de los mayores, que nuevamente inundaban el valle con sus gritos , sus ilusiones, proyectos y correrías, dando paso a lo festivo, eso tan humano (grande y digno).

Se pueden citar en este sentido:

- Las fiestas familiares y entre vecinos, en las largas veladas del invierno. Los "filanderos", donde unos degranaban el maíz o las habas, y otros contaban historias. A veces se jugaba a la "jostra", según nos contaban los mayores...

- Se aprovechaban las fiestas del pueblo, el Cristo (14 de septiembre) y Sta. Colomba (31 de diciembre) para comer mejor y beber un poco. Se visitaban las casas de los vecinos, tomando café, etc. Todo ello recargaba de alegría y paz y reponía fuerzas. Había, además, otras fiestas menores, como S. Roque o S. Isidro.

- La juventud disfrutaba también de las fiestas de los pueblos vecinos: Se iba por la noche al baile, a pie o en bicicleta, a los pueblos próximos. Irede, Mora, Vega o Mallo y Mirantes eran los puntos elegidos.

- Había otras diversiones, más o menos maliciosas o festivas, pero siempre intrascendentes: Tal era el que un grupo de mozos quitase (de noche, sin ser vistos) la nata de las ollas de leche puestas al sereno, en las ventanas de las casas. El "echar el rastro", (un sendero de espadañas o flores, desde la casa del novio hasta la casa de la novia) cuando se descubría el gran secreto de que unos novios se "proclamaban", en la misa del domingo - ¡Aquel sí que era un secreto!

- Hasta mitad del siglo, los niños jugaban al "manro", al escondite, a la "gocha". Aún no se practicaba el fútbol en la zona.

Al iniciarse las obras del embalse fueron llegando, con cada viajero que buscaba fortuna, sus costumbres y sus aficiones; y el aspecto externo del pueblo y la convivencia fueron cambiando con gran rapidez.

 

3 - HOY TODOS, TAMBIÉN LOS ANTIGUOS VECINOS, PARTICIPAN EN SUS FIESTAS:

Se suelen celebrar varias fiestas: Fiesta del Pastor, Fiesta del Verano, Fiesta del Fin de Año - además de las fiestas tradicionales del pueblo, como son El Cristo y Santa Colomba.

Véanse dos fotografías de la fiesta y comida celebradas en el verano de 2006.



Los que viven en el pueblo y los que estamos lejos
nos reunimos en él para comer.


También la roca protectora asoma tímida
a la reunión.

 
Ferrol, 23 - 09 - 2013.