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| Los invasores bárbaros | ||
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En
torno al 200 d. C., pueblos nómadas de las verdes estepas del Asia
Central comenzaron a emigrar hacia China, India, Persia y Europa. No se
han comprendido en su totalidad las razones por las cuales se produjeron
estas migraciones. Los hunos |
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Por
esta época, el Imperio Romano de Occidente ya se encontraba debilitado
por las invasiones esporádicas que atravesaban el Rin y el Danubio. Los
pueblos germánicos, con cada vez mayor índice de población,
codiciaban las escasamente pobladas tierras de la Galia y los beneficios
de estar dentro del Imperio Romano. Hacia el 400, entre el 30 y 50 por
ciento del ejército romano estaba constituido por
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En el 410, las últimas legiones que quedaban en las Islas Británicas fueron retiradas y trasladadas a la Galia, abandonando esa provincia para siempre. Las incursiones sajonas se incrementaron convirtiéndose en verdaderas invasiones. Los jutos, frisios, anglos y otros pueblos germánicos de la costa norte alemana se unieron a los sajones. Juntos arrollaron la cultura británico-romana y se adueñaron de los que es hoy Inglaterra (tierra de los anglos). |
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El
Imperio Romano de Oriente quedó debilitado por la pérdida de los
Balcanes, pero fue capaz de sobornar y desviar a los bárbaros antes de
que pudieran atacar |
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Durante el siglo V, Roma fue saqueada numerosas veces y el Imperio Romano de Occidente dejó, definitivamente, de existir. Italia fue invadida y asolada en repetidas ocasiones, y el último emperador romano reconocido fue asesinado en el 476. Los pueblos germánicos ocuparon entonces Italia y el antiguo Imperio Romano. A pesar del deseo general de los bárbaros por preservar la estabilidad y el orden de la antigua civilización romana, sólo sobrevivieron vestigios de ella tras la devastación y el desorden que siguieron a las invasiones. La mayor parte de Europa retrocedió a un periodo mucho más bárbaro y primitivo. |
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