Oriente
Poema XX. Pablo Neruda
Me gusta cuando callas. Pablo Neruda
Amor eterno. Adolfo Bécquer
Gacela de la terrible ... F. García Lorca
Elegía a Ramón Sijé. Miguel Hernández
La princesa está triste. Rubén Dario
Se equivocó la paloma. Rafael Alberti
Nanas de la cébolla. Miguel Hernández
Amor constante más allá ... F. de Quevedo
La canción del pirata. José Espronceda
Nota biográfica. Gloria Fuertes
Si el hombre pudiera decir. Luis Cernuda
Octubre. Juan Ramón Jiménez
Palabras para Julia.J. Agustín Goytisolo
A un olmo seco. Antonio Machado
Coplas a la muerte de ... Jorge Manrique
El remordimiento. Jorge Luis Borges
No volveré a ser joven. Jaime Gil de Biedma
Volverán las oscuras ... Gustavo A. Bécquer
Noche oscura. San Juan de la Cruz
Cuerpo en alba. Emilio Prados
Oriente. Manuel Machado
Canción de invierno. Juan Ramón Jiménez

Manuel Machado

Antonio, en los acentos de Cleopatra encantado,
la copa de oro olvida que está de néctar llena.
Y, creyente en los sueños que evoca la sirena,
toda en los ojos tiene su alma de soldado.

La reina, hoja tras hoja, deshojando sus flores,
en la copa de Antonio las deja dulcemente...
Y prosigue su cuento de batallas y amores,
aprendido en las magas tradiciones de Oriente...

Detiénese... Y Antonio ve su copa olvidada...
Mas pone ella la mano sobre el borde de oro,
y, sonriendo, lenta hacia sí la retira...

Después, siempre a los ojos del guerrero asomada,
sella sus gruesos labios con un beso sonoro...
Y da la copa a un siervo, que la bebe y expira...