Conocimiento perfecto de la voluntad de DiosDespués de leerlo despacio varis veces (LECTURA), es posible que nos surja algún interrogante: ¿Cómo conseguir un conocimiento perfecto de la voluntad de Dios?....
Si seguimos en el texto vemos que se nos contesta: "con toda sabiduría e inteligencia espiritual".. Pero ¿dónde obtener esta sabiduría e inteligencia?. La palabra "espiritual" nos da la clave:Para conseguir un conocimiento perfecto de la voluntad de Dios necesitamos que el Espíritu nos dé la sabiduría e inteligencia de las cosas espirituales (MEDITACIÓN) Pero ¿creemos en el Espíritu? ¿lo invocamos antes de orar? ¿nos dejamos llevar por sus inspiraciones? ¿le pedimos sus dones de sabiduría, entendimiento, ciencia, consejo... ? Pidámoslos ahora, bien con palabras (ORACIÓN) o con afectos CONTEMPLACIÓN).
Prosiguiendo veríamos como ésta es la única manera de "agradar a Dios con nuestra conducta, de fructificar en toda clase de obras buenas" (como la planta cuando por capilaridad, sin ningún esfuerzo, absorbe del suelo las sales minerales disueltas en agua y por sus hojas aspira el gas carbónico del aire en el que está envuelta) y de aumentar en el conocimiento de Dios (no sólo de su voluntad). Veríamos también que sólo "el poder de su gloria es el que nos dará fuerza para soportar todo (esos sacrificios de alabanza que son los que nos vienen dados y que aceptamos), primero con paciencia, luego con magnanimidad para más adelante hasta con alegría".
Y aquí entraríamos en la eterna cuestión que tantas disensiones provoca y tantos fracasos depara en el camino de nuestra santificación: ¿qué es primero, nuestro esfuerzo para obtener la ayuda de Dios, o el poder de su gloria para realizar el esfuerzo?... Como muestra puede servir, cuanto más que la lectio divina es un ejercicio personal e intransferible aun en el caso que se haga en grupo..
APÉNDICE:
Dice Valerio Mannucci en su libro "La Biblia como Palabra de Dios" que la Biblia es la expresión en palabras humanas de la Palabra de Dios, dirigida a los hombres para su salvación. "Escucha Israel..." (Dt 6,4). "¿Comprendéis lo que yo he hecho por vosotros?" (Jn 13, 12). Escuchar y comprender constituyen la respuesta del hombre a la Palabra de Dios.
Enviado por: A. Figueras Monfort