Naju, Korea - 1994

El 24 de noviembre de 1994, una joven llamada Julia, tuvo la Eucaristía transformada en
carne y sangre dentro de su boca cuando un sacerdote colocaba la hostia consagrada
en su lengua.

Muchos de los que allí se encontraban fueron testigos. El milagro volvió a ocurrir
en diversos días durante los años siguientes.

El 31 de octubre de 1995, Julia fue invitada al Vaticano. Al recibir la comunión de parte de
Juan Pablo II, la Eucaristía se transformó en carne y sangre
en el instante en que tocaba
su lengua. El papa fue testigo personal del milagro.

Como es costumbre, la Iglesia inicia un largo proceso de investigación científica para
constatar la veracidad de los milagros. Aún no se han concluido los estudios científicos
sobre los milagros eucarísticos de Naju.

“Felices aquellos que creen sin haber visto”. (Juan 20,29) La Eucaristía es un regalo de Dios, traído hasta nosotros por Su Hijo Jesucristo. La Eucaristía no es un dictamen humano.
Por tanto, nadie puede ordenar quién puede y quién no puede comulgar, a no ser
uno mismo y su conciencia.

Ten fe en Dios.
Ten fe en lo que Jesús nos dejó.
Ten fe en ti mismo (a).
Ten fe en que el peor de los pecadores también es merecedor de la misericordia de Dios.

La Eucaristía es el alimento del alma.
Alimenta tu alma y podrás ver el poder de la presencia de Dios en tu vida.


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Enviado por: Jaime Barrecheguren