"Jesús quédate aquí"
Paul Ricoeur. ÉTICA Y MORAL
   


"Vida buena con y para los otros"

En la definición que hace de la ética se precisan tres términos:
"pretensión de la vida buena, con y para los otros, en instituciones justas".

A) Capacidad de iniciativa:
"Por vida buena",
aunque parece expresado como un deseo se interpreta como cuidado, cuidado de sí, cuidado del otro, cuidado de la institución. Este en sí se relaciona al término estima en el plano ético fundamental, reservando el de respeto para el nivel moral.

Lo fundamentalmente estimable en sí mismo son dos cosas: primero la capacidad de elegir entre varias cosas u opciones, es decir, la capacidad de actuar intencionadamente y segundo la capacidad de introducir cambios en el curso de las cosas, en suma la capacidad de iniciativa. En este sentido, la estima de sí, es el momento formal de la praxis: es apreciando nuestras acciones como nos apreciamos a nosotros mismos. La estima en sí, no hay que entenderla como encerrada en sí misma, sino que desde ese sí se reconoce al otro como a mí mismo me reconozco.

Es entonces cuando ya en el segundo punto: vivir bien con y para los otros, descubrimos su dimensión dialogal, dada la estrecha relación que se establece entre la estima de sí y la solicitud. Como acabamos de ver que el sí implica ya lo otro, a fin de que pueda decirse de alguien que se estima a sí mismo como a otro. Desde esta relación se puede hablar de reciprocidad que solo es completa en la amistad, en la que uno estima al otro tanto como a sí mismo, sin embargo, algunas veces puede parecer que no existe correspondencia ya que se produce una desigualdad, sólo uno es el que da ¿recibe algo a cambio?, sale al paso de esta situación el recurso de la compasión que restablece la reciprocidad, ya que el que da no se va de vacío el recibir la gratitud y el reconocimiento del otro le es más que suficiente como compensación . La solicitud restablece la igualdad, como ocurre con la amistad entre iguales.