Una selección de palabras y expresiones de Juan Pablo II,
pronunciadas en Lourdes en 2004

«Quisiera abrazaros, uno tras otro»
Queridos hermanos y hermanas enfermos, quisiera abrazaros, uno tras otro, con cariño, y deciros que estoy muy cerca de vosotros y que soy solidario con vosotros.
Juan Pablo II en su primera alocución en la Gruta de Lourdes, saludando a los enfermos, el sábado 14 de agosto de 2004

«Una sorprendente escuela de oración »
”Aquí, la Virgen invitó a Bernardita a rezar el Rosario, desgranando ella misma un Rosario. De este modo, esta Gruta se ha convertido en la sede de una sorprendente escuela de oración, en la que María enseña a todos a contemplar con ardiente amor el rostro de Cristo”.
Juan Pablo II en la introducción de los misterios luminosos del Rosario, ante la Gruta de Lourdes, el 14 de agosto de 2004.

«He deseado intensamente realizar esta peregrinación a Lourdes »
He deseado intensamente realizar esta peregrinación a Lourdes para recordar un acontecimiento que sigue dando gloria a la Trinidad una e indivisa. La concepción inmaculada de María es el signo del amor gratuito del Padre, la expresión perfecta de la redención cumplida por el Hijo, el punto de partida de una vida totalmente disponible a la acción del Espíritu.
Juan Pablo II en la homilía de la misa del 15 de agosto de 2004, en la Pradera del Santuario.

« La Virgen Inmaculada nos habla »
« ¡Queridos hermanos y hermanas! Desde la Gruta de Massabielle, la Virgen Inmaculada nos habla también a nosotros, cristianos del tercer milenio. ¡Escuchémosla!».
Juan Pablo II en la homilía de la misa del 15 de agosto de 2004, en la Pradera del Santuario.

« Vosotros, los jóvenes »
”Escuchadla, ante todo, vosotros, jóvenes, que buscáis una respuesta capaz de dar sentido a vuestra vida. Podéis encontrarla aquí. Es una respuesta exigente, pero es la única respuesta válida. En ella se encuentra el secreto de la auténtica alegría y de la paz”.
Juan Pablo II en la homilía de la misa del 15 de agosto de 2004, en la Pradera del Santuario.

« Una llamada especial a vosotras, las mujeres »
Desde esta gruta os lanzo un llamamiento especial a vosotras, las mujeres. Al aparecerse en la Gruta, María confió un mensaje a una muchacha, subrayando la misión particular que corresponde a la mujer, en nuestra época que siente la tentación del materialismo y la secularización: ser testigo en la sociedad actual de los valores esenciales que sólo se pueden percibir con los ojos del corazón. ¡A vosotras, mujeres, os corresponde ser centinelas del Invisible! A todos vosotros, hermanas y hermanos, os lanzo un apremiante llamamiento para que hagáis todo lo que podáis para que la vida, toda vida, sea respetada desde la concepción hasta su término natural. La vida es un don sagrado del que nadie puede apropiarse.
Juan Pablo II en la homilía de la misa del 15 de agosto de 2004, en la Pradera del Santuario.

« ¡Sed mujeres y hombres libres! »
Por último, la Virgen de Lourdes tiene un mensaje para todos, es éste: ¡sed mujeres y hombres libres! Pero recordad: la libertad humana es una libertad marcada por el pecado. También tiene necesidad de ser liberada. Cristo es el liberador, el que «nos ha liberado para que seamos verdaderamente libres» (Gálatas 5, 1). ¡Defended vuestra libertad!
Juan Pablo II en la homilía de la misa del 15 de agosto de 2004, en la Pradera del Santuario.

Últimas palabras de Juan Pablo II acerca de Lourdes
El 11 de febrero pasado, día de la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, Juan Pablo II había dirigido una carta, desde el Vaticano, a la Iglesia de Francia con respecto a la laicidad, carta transmitida al Presidente de la Conferencia de los Obispos de Francia, Monseñor Jean-Pierre Ricard, y que termina con una evocación conmovedora del Santuario de Lourdes: "Conservo el recuerdo de las distintas visitas que tuve la alegría de realizar a la querida tierra de Francia, y, en particular, de mi inolvidable peregrinación a Lourdes, lugar especialmente querido para los fieles de su país, y, de manera general, para todas las personas que desean confiarse a María" .