EXPERIENCIAS CON LAS CARGAS DE PROFUNDIDAD

Autor: Daniel Prieto

Enero 2004

En los relatos de los submarinistas que han estado en combate siempre hay espacio para describir sus experiencias con las cargas de profundidad. Todos coinciden en que esta era una de las más duras pruebas a las que se podía someter a una tripulación y sus explicaciones nos dan una idea de lo duro que debió resultar soportar las explosiones sin saber si saldrían de allí con vida.

A continuación os transcribimos una serie de descripciones de varios veteranos que sirvieron en tres armadas diferentes (Kriegsmarine, US Navy y Royal Navy) durante la IIGM y que como veremos coinciden en describir el horror que sintieron.

.........”Los buques enemigos contaban con ASDIC, y en el interior del submarino parecía como si alguien martilleara el casco desde el exterior...”

..........”Soltaban las cargas de profundidad tan cerca que cuando explotaban se veía una especie de relámpago que iluminaba toda la nave, de extremo a extremo, era una conmoción”

Marineros cargando uno de los lanzadores laterales con que contaban los destructores de escolta. Fotografía: Canal Historia.

.........”Por aquel entonces todos los submarinos británicos tenían una capa de corcho por dentro para evitar la condensación en su interior, para que al sumergirte no te mojaras y se llenara todo de vapor. Cuando la carga de profundidad explotó, el corcho empezó a caer sobre los planos, intenté apartarlo con la regla,  pero cada vez que caía una carga caía más corcho al plano, lo limpiaba pero no dejaba de caer, y necesitaba los planos limpios para poder controlar el rumbo del submarino...”

.........”es peor cuando las cargas de profundidad caen tan cerca que los fusibles de las baterías salen volando, las luces se apagan y se enciende el alumbrado de emergencia, entonces es cuando todo adquiere un aspecto de lo más tenebroso....”

......” yo estaba en el SONAR, tenía un trabajo que hacer, mientras nos estaban bombardeando con cargas de profundidad yo estaba haciendo informes, estaba ocupado, activo, pero era mucho peor para los pobres diablos que no tenían nada que hacer.. Esas eran las personas en las que hay que pensar...”

....” una noche nos reíamos porque habíamos localizado dos destructores que estaban justo encima de nosotros, el cocinero un hombrecillo pequeño se levantó y dijo: “ sois todos una panda de cobardes, salid ahí afuera a luchar, seguro que la primera vez que entréis en acción os morís de miedo”.. nosotros le dijimos: “vale, vale” y seguimos con lo nuestro. Unas tres noches después localizamos probablemente a los mismos destructores y el caso es que estuvieron descargando contra nosotros por lo menos durante tres horas, sin ninguna compasión. Entraba agua por todas partes, era como si toda la nave goteara. De repente oí que alguien me hablaba, me gire y vi al cocinero diciendo: “Doctor, la siguiente nos pilla, la siguiente nos pilla”

Un destructor en acción. Fotografía: Canal Historia

......”perdió los estribos, se volvió loco y empezó a gritar, le sujetamos, le tumbamos sobre una cama e intentamos tranquilizarle... Pero fue un caso que me afectó mucho...”

.... “ después de aquello me despertaba en mitad de la noche empapado en sudor, tenía una pesadilla, soñaba que me habían hundido en un submarino y no podía salir .. Bueno, pensaba al despertarme, esta vez he salido, pero llegará el día en que no me despierte.”

Un tripulante espera la explosión de la siguiente carga. Fotografía: Canal Historia

.....” oí una voz en la sala de control “157 metros y bajando.....170 metros y bajando.......180 metros y bajando.....200 metros y bajando.....” yo pensé..Oh Dios mío¡ y entonces fue como si tuviera con migo al Ángel de la Guarda o algo así, porque salí corriendo, crucé por debajo de la torre, junto a la mesa del timón y allí estaba la válvula, sólo vi el indicador de profundidad que estaba en la parte derecha que ponía 223 metros, y las válvulas de los depósitos de lastre, era la válvula de prueba, si salía agua es que los depósitos estaban llenos... así que grité al ingeniero jefe “ingeniero jefe ¡los depósitos de lastre!” horrorizado los abrió... En la sala de control nadie había pensado que se tratase de los depósitos, porque en el ángulo en que estábamos todo el mundo pensaba que aquello era el final, o algo así....Cuando se vaciaron los depósitos, y para tranquilidad general, el timonel gritó “¡ 230 metros nave estable!” .....Fue como volver a nacer”

........”podías oír el chapoteo de las cargas de profundidad al chocar con el agua, entonces contábamos 8 segundos y oíamos la explosión.... cuando explotaban encima de nosotros o al lado eran peligrosas, mortales, era terrible”

......”lo único que podías hacer era quedarte allí mirando arriba escuchando y esperando la siguiente carga, eso vuelve loco a todo el mundo..”

......”las cargas de profundidad no son muy agradables, el submarino se mueve, las luces se rompen, la gente se queda pálida, y nadie dice ni una palabra, solo puedes susurrar, y ni siquiera eso si es posible porque no quieres hacer ningún ruido...”

.......” El hombre que diga que no estaba asustado, es un mentiroso.”